ENCUENTRO MISIONEROS JÓVENES (HUNGRÍA)

A las 17,30 h. del día 2 de julio tomábamos tierra en Budapest para participar en el I Encuentro de Misioneros jóvenes de Europa organizado por la CEVIM. De nuestra provincia hemos participado los PP. Javier López Echeverría, Felix Marieskurrena y Óscar Héctor González. Desde el aeropuerto nos dirigimos a Piliscsaba, lugar donde se ha desarrollado este encuentro bajo el lema: MISIONERO: EL TESTIGO Y EL MAESTRO DE LA FE.
Durante esa tarde fuimos llegando los diferentes participantes y la acogida y encuentro ya desde un primer momento fue muy gratificante. La mayoría no nos habíamos visto nunca y aun así todos vivíamos con ilusión y alegría el anticipo de lo que iba a acontecer los próximos días. Estábamos un total de 51 misioneros. Las lenguas oficiales eran el español, el italiano, el francés y el polaco. El Visitador de Hungría nos dio la bienvenida y compartió con nosotros el deseo de que estos días sirvieran de convivencia y de descanso.
Al día siguiente desde primera hora de la mañana concelebramos la Eucaristía con el P. General, que después compartió con nosotros sus reflexiones y también su interés por conocer cuales son nuestras ilusiones y dificultades de los misioneros jóvenes en Europa. El Superior general nos acompañó durante toda esta primera mañana y por la tarde regresó a Roma para seguir con sus ocupaciones y muchas tareas.
El esquema de trabajo de los primeros días fue de conferencia y trabajo por grupos lingüísticos en la mañana y en la tarde. Temas relacionados con el lema del encuentro y una puesta en común al final del día. El conjunto de las reflexiones compartidas durantes estos días ha sido muy interesante, así como las diferentes situaciones de los misioneros jóvenes en las distintas provincias.
Los tres últimos días el ritmo de trabajo cambió pues en las tardes tuvimos algunas excursiones por la ciudad de Budapest y por impresionantes pueblos a orillas del Danubio (con degustación de vinos incluida en una de las tardes).
Ya el último día, domingo 8 concelebramos la Eucaristía con el Nuncio de Hungría. Al terminar tuvimos un encuentro con el donde compartió con nosotros su trabajo en Hungría y la alegría de sentir la ilusión de misioneros jóvenes que trabajan por la misma causa del Reino desde diferentes lugares de Europa.
Este mismo día, las diferentes provincias se iban despidiendo. Nuestros deseos de los mejores frutos ministeriales, nuestros deseos de seguir encontrándonos en el futuro y principalmente nuestro deseo de seguir fieles a Dios en nuestra respuesta al estilo de Vicente de Paúl: evangelizando a los pobres.
P. Óscar H. González