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ENCUENTRO DE ESTUDIANTES

Album de fotografías

Entre los días 10 y 17 de septiembre tuvo lugar en la casa de Ávila de la Provincia de Madrid de la CM un encuentro-cursillo de estudiantes, con un tema muy interesante: “Visión, actualidad y futuro de la CM en España”.  En él, íbamos pues a aprender algo de la historia de nuestra compañía, también a mirar con ojo crítico la situación actual de la misma y las expectativas y esperanzas con respecto a ella, es decir, a nosotros, que al fin y al cabo somos los que la componemos.

Ha sido una oportunidad muy interesante para llegar a conocer mejor nuestra Congregación de la Misión, no sólo por los temas, que de por sí eran sugerentes, sino por la calidad de los ponentes. En este sentido, los formadores, que a su vez fueron los organizadores del cursillo, no escatimaron medios. Para el tema de historia de la Congregación en España, vino el P. Mitxel Olabuénaga de nuestra provincia de Zaragoza, sin duda alguna, la persona más preparada para este tema. Para la visión actual, para mirar nuestra situación hoy en día, contamos con la gracia, la espontaneidad y la experiencia del P. Celestino Fernández de la provincia de Madrid. Por último, el encargado de mostrarnos los posibles pasos en el futuro y el rumbo que podría tomar la compañía fue el P. José Vicente Martínez, de la provincia de Barcelona. En honor a la verdad, también tuvimos un pequeño taller sobre misiones populares que iba a impartir el difunto P. Juan Miguel Ruz, de Salamanca, pero que al final, dada su traumática pérdida, fue sustituido por el P. Joaquín González, de Madrid, miembro durante años del equipo de misiones populares provincial.

Pero no todo en ese encuentro fue formación “académica”, sino que también hubo tiempo para otro tipo, como por ejemplo la cultural. Estando en una ciudad como Ávila, casi habría sido delito no pasar uno o dos días conociéndola. Para el que no haya estado nunca allí, decir que esta ciudad castellana gira alrededor de dos ejes importantísimos: su famosa muralla, que le da un aspecto imponente por fuera y acogedor por dentro; y también la figura de Teresa de Cepeda y Ahumada, esto es, Santa Teresa de Jesús. Con esto resumo prácticamente todo lo que visitamos en Ávila. Paseamos por encima de la muralla, con las magníficas vistas que ello conlleva; nos adentramos en el siglo XVI en los conventos de la Encarnación y de San José para acercarnos a la figura de, como llaman allí, La Santa. Por supuesto no podía faltar la visita obligada a la catedral y al santuario de Sonsoles, sin olvidarnos en ningún momento de conocer nuestra antigua casa de Ávila, aunque sea por fuera, ya que está siendo reformada. Unos pocos, además, el día de la Exaltación de la Santa Cruz, o más bien, la noche de tal día, escuchamos música y tambores, y tras una carrera, pudimos presenciar la entrada del Cristo de la Ilusión en la ermita de Nuestra Señora de las Vacas. En fin, que la cultura no desmereció lo académico.

Otros dos aspectos importantes en cualquier encuentro de paúles son las celebraciones litúrgicas y los tiempos de convivencia entre nosotros. En el primero de ellos, hay que destacar el trabajo de los estudiantes y el formador de Madrid, que prepararon todos los días la oración de Laudes, proponiendo para la meditación personal diversos rostros de Nuestra Madre la Virgen, entre los que destaco, porque fueron los que más me llamaron la atención y me gustaron, los de la Virgen de la Medalla Milagrosa, como cercana a los pobres en su tribulación; y el de la Madonna Negra, que quería representar la inculturación de María a través de las culturas, ya que se hace europea en Europa, africana en África, china en China, india en América. Creo que fueron rostros muy sugerentes los elegidos para los momentos de oración. Por las tardes teníamos la celebración de la Eucaristía, cada vez presidida por un padre distinto, turnándose entre ellos.
El segundo aspecto que antes señalé que me parecía importante es el de los momentos de convivencia entre estudiantes y también con los formadores. Destaco el hecho de que había representación de todas las provincias, lo que nos ha acercado un poco más. También me gustó el hecho de ver a compañeros con los que he vivido en comunidad, pero a los que tengo poca oportunidad de hablar. Hubo conversaciones, risas, fútbol, cantos,…

En suma, fue un encuentro que satisfizo, en general, a todo el mundo: estudiantes, formadores, profesores, y también a la comunidad de Ávila, a la que me gustaría darle las gracias en nombre de todos los que hemos participado en el cursillo, por la gran acogida que nos dispensó y por lo excelentes anfitriones que fueron. Me queda muy buen sabor de boca después de esta experiencia y, por tanto, espero que se repita en más ocasiones.

Nacho Gamboa, CM