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Novena a la Virgen Milagrosa

Año 2000. – Jubileo de la Encarnación

(Materiales par la celebración de la Novena)

Equipo de la Iglesia de la Milagrosa
PP.Paúles-Pamplona

Presentación general  

Día primero: El amor de Dios Trinidad, revelado en Cristo, nacido de María
Día segundo: La docilidad de María a la acción del Espíritu
Día tercero: La transparencia del amor de Dios en la Madre de misericordia 
Día cuarto: La Iglesia, comunión de amor, continúa la misión
Día quinto: La Eucaristía significa y realiza la Iglesia  
Día sexto: La Eucaristía, sacramento del pan compartido
Día séptimo: La solidaridad, nuevo nombre de la caridad
Día octavo: El reinado de Cristo, reinado de justicia y amor
Día noveno: El signo de la Medalla, llamada a una fraternidad solidaria

Tema: Desde la Trinidad, en Comunión, para la Solidaridad

Siglas usadas

 

Día primero: El amor de Dios Trinidad, revelado en Cristo, nacido de María

1.Textos para la celebración        

A. Comentario
B. Textos de los Santos Padres
C. Doctrina de la Iglesia
D. El signo de la Medalla
E. Ideas para la homilía

2. Oraciones para la Eucaristía 

3. Moniciones para la Eucaristía   

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Día segundo: La docilidad de María a la acción del Espíritu        

1. Textos para la celebración        

A. Comentario
B Santos Padres
C. Doctrina de la Iglesia
D. El signo de la Medalla
E. Ideas para la homilía

2. Oraciones para la Eucaristía          

3. Moniciones para la Eucaristía     

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Día tercero: La transparencia del amor de Dios en la Madre de misericordia 

1. Textos para la celebración 

A. Comentario
B. Textos de los santos Padres
C. Doctrina de la Iglesia
D. El signo de la Medalla
E. Ideas para la homilía

2. Oraciones para la Eucaristía

3. Moniciones para la Eucaristía      

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Día cuarto: La Iglesia, comunión de amor, continúa la misión     

1. Textos para la celebración        

A. Comentario
B. Textos de los Santos Padres
C. Doctrina de la Iglesia
D. El signo de la Medalla
E. Ideas para la homilía

2. Oraciones para la Eucaristía

3. Moniciones para la Eucaristía         

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Día quinto: La Eucaristía significa y realiza la Iglesia 

1. Textos para la celebración

A. Comentario
B. Textos de los Santos Padres
C. Doctrina de la Iglesia
D. El signo de la Medalla
E. Ideas para la homilía

2. Oraciones para la Eucaristía

3. Moniciones para la Eucaristía

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Día sexto: La Eucaristía, sacramento del pan compartido

1. Textos para la celebración

A. Comentario
B. Textos de los Santos Padres
C. Doctrina de la Iglesia
D. El signo de la Medalla
E. Ideas para la homilía

2. Oraciones para la Eucaristía

3. Moniciones para la Eucaristía

 

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Día séptimo: La solidaridad, nuevo nombre de la caridad

1. Textos para la celebración

Comentario
Textos de los Santos Padres
Doctrina de la Iglesia
El signo de la Medalla
Ideas para la homilía

2. Oraciones para la Eucaristía

3. Moniciones para la Eucaristía

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Día octavo: El reinado de Cristo, reinado de justicia y amor

1. Textos para la celebración

A. Comentario
B. Textos de los Santos Padres
C. Doctrina de la Iglesia
D. El signo de la Medalla
E. Ideas para la homilía

2. Oraciones para la Eucaristía

3. Moniciones para la Eucaristía

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Día noveno: El signo de la Medalla, llamada a una fraternidad solidaria

Textos para la celebración

Comentario
Textos de los Santos Padres
Doctrina de la Iglesia
El signo de la Medalla
Ideas para la homilía


Oraciones para la Eucaristía

Moniciones para la Eucaristía

 

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Tema: Desde la Trinidad, en Comunión, para la Solidaridad

El año jubilar, que estamos celebrando, ha estado precedido de un trienio de preparación, en el que con Cristo, en el Espíritu nos encaminamos al Padre. El Papa aseguraba que María estaría presente durante este trienio con una presencia transversal. Significaba con ello que, sin tener un tiempo específico dedicado a ella, los fieles no podrían prescindir de su presencia al contemplar y tratar de conseguir el objetivo de cada uno de los tres años de preparación.

En este año de la celebración del 2000 aniversario de la encarnación del Hijo de Dios, nuestra atención se centra en la Trinidad, comunión de amor del Padre y el Hijo, en el Espíritu Santo, a la que el hombre está llamado por Dios que en Cristo le muestra el camino y en el Espíritu le fortalece para su seguimiento en la Iglesia que es "en Cristo como sacramento, o sea signo e instrumento de la unión íntima con Dios y de la unidad de todo el género humano". (GS.42)”.

Sobre todo en la fase celebrativa, el objetivo será la glorificación de la Trinidad, de la que todo procede y a la que todo se dirige, en el mundo y en la historia. A este misterio miran los tres años de preparación inmediata: desde Cristo y por Cristo, en el Espíritu Santo, al Padre. En este sentido la celebración jubilar actualiza y al mismo tiempo anticipa la meta y el cumplimiento de la vida del cristiano y de la Iglesia en Dios uno y trino. (TMA 55)

Esta actualización de la vida del cristiano y de la Iglesia en Dios uno y trino, hace presente en el  mundo el misterio de Dios que sigue manifestándose en Cristo vivo y presente en la vida de la Iglesia, y que sigue entregándose al mundo en la Eucaristía.

El año 2000 será intensamente eucarístico: en el sacramento de la Eucaristía el Salvador, encarnado en el seno de María hace veinte siglos, continúa ofreciéndose a la humanidad como fuente de vida divina. (TMA.55)

La Eucaristía en la que significa y realiza la unidad de la Iglesia (UR.2) intensifica la comunión al servicio de la misión, en la que Cristo continua anunciando y realizado la salvación. Esta condición misionera de la Iglesia, en cumplimiento de la misión de Cristo, hace que la caridad se exprese hoy en una solidaridad que, si bien reclaman los hombres de toda condición, sólo el amor hace auténtica.

Por eso, al celebrar la Eucaristía, la comunidad cristiana aúna la liturgia y la caridad, la conmemoración del sacrificio de Cristo y el compromiso de imitar su amor sin límites. Los que "sabemos que hemos pasado de la muerte a la vida, porque amamos a los hermanos" (1 Jn 3, 14) encontramos, pues, en Jesús Sacramentado la "fuente de agua que brota para vida eterna" (Jn 4, 14), la generosidad para compartir los bienes con los hermanos, el vigor para llevar el Evangelio a cada rincón de la tierra y el tesón necesario para construir día a día, a pesar de las dificultades, la civilización del amor. (Juan Pablo II Carta al Congreso Eucarístico Nacional de Perú 4/9/2000)   

Recuerda Juan Pablo II en la Bula del Jubileo un signo de la misericordia de Dios, hoy especialmente necesario, es el de la caridad, que nos abre los ojos a las necesidades de quienes viven en la pobreza y la marginación.

La caridad que se alimenta en la eucaristía adquiere así también una dimensión social. El Cardenal Etxegaray, encargado por Juan Pablo II de la preparación de jubileo dice: El año 2.000 debe ser una fuerte llamada a la conversión y al compromiso, incluso en el aspecto social y político. Es un tiempo para restablecer los derechos de los pobres y los marginados a fin de que puedan gozar de la tierra y de sus beneficios, que son un don del Señor a todos y cada uno de sus hijos”.

Y el Secretario General del Gran Jubileo, el arzobispo Crescenzio Sepe, habla de la urgente necesidad de reconciliación entre el mundo de los ricos y el mundo de los pobres, que debe manifestarse en comportamientos concretos y en una búsqueda eficaz para sustentar y eliminar mecanismos y estructuras de injusticia y desigualdad.

Este planteamiento nos lleva a presentar la catequesis de la Novena, en este año jubilar, en torno a estos tres centros: Trinidad, Eucaristía, Solidaridad.

1º. El amor de la Trinidad, revelado en Cristo, en cuya encarnación, acontecida hace 2.000 años, tuvo un papel relevante la docilidad de María al Espíritu Santo, nos ocupará el primer triduo de la novena, en el que contemplaremos:

a)    el amor de la Trinidad revelado en Cristo, nacido de María.

b)    la docilidad de María a la acción del Espíritu, a cuyo ejemplo todo cristiano ha de desarrollar su fidelidad vocacional.

c)    El reflejo del amor misericordioso de Dios, en la Madre de misericordia y en los gestos de amor de sus hijos.

2º. La Iglesia, que se significa y se realiza en la Eucaristía (UR 2), sacramento del pan uno y compartido, nos ocupará el segundo triduo de la novena con las consideraciones siguientes:

a)    La Iglesia, misterio de comunión, continúa la misión de Cristo para el anuncio de amor salvador de Dios al mundo. Reunidos en comunión hacemos memoria de María (Plegaria Eucarística I)

b)    La Eucaristía, significa y realiza a la Iglesia en unidad y solidaridad. La Eucaristía significa y realiza la nueva dimensión de la  familia que María descubrió en su propia vida: Mi madre y mis hermanos son los que escuchan la Palabra y la cumplen. (Lc 8,21)

c)    El pan de la Eucaristía es un pan compartido. El mandato de Cristo, que obedecemos al celebrar su memoria, va unido a un ejemplo de servicio, el lavatorio de los pies, y a una nueva formulación de la ley, el mandamiento nuevo del amor. La conducta del samaritano es la concreción práctica del mandamiento del amor. Vete y haz tu lo mismo (Lc.10,37)

3º. La solidaridad, que para los cristianos es el nuevo nombre de la caridad, nos aúna en un esfuerzo común por hacer signos que anuncien a los hombres de hoy la realidad del Cristo vivo, el mismo de ayer, de hoy y de siempre, que presente en su Iglesia continúa anunciando el amor del Padre e invitando a todos los hombres a una vida nueva en el Espíritu Santo. Esto nos ocupará el tercer triduo de la novena, en el que reflexionaremos sobre:

a)    La solidaridad como nuevo nombre de la caridad. La necesidad del prójimo se hace para el cristiano llamada apremiante del mismo Cristo que sufre en él. Recibido el don de Dios, María conoció por el mismo anuncio del ángel la necesidad de su prima y se fue con prontitud a la región montañosa, a una ciudad de Judá, entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. (Lc 1,39-40)

b)    El Reinado de Cristo Rey, en el reino de la verdad y de la vida, de la santidad y de la gracia,  de la justicia, el amor y la paz (prefacio de la Fiesta de Cristo Rey).

c)    El signo de la Medalla. La Virgen, con las manos extendidas, llama a la fraternidad solidaria del compartir el don recibido. El esfuerzo para llenar las tinajas de agua se convierte en vino generoso para alegría de los necesitados, siguiendo la indicación de María: Haced lo que él os diga.(Jn 2,5)

Como fácilmente puede verse, este esquema responde a la triple exigencia de la fe: anuncio, celebración, realización en el amor. Esto permite que pueda ser usado tanto en una novena completa como en un triduo para el cual podría optarse por distintas soluciones: tomar cualquiera de los bloques por separado, o formar uno nuevo con elementos de cada uno de los tres bloques, en las múltiples combinaciones posibles.

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SIGLAS USADAS

GS: Gaudium et Spes. Constitución pastoral sobre la Iglesia en el mundo actual. (Concilio Vaticano II)

TMA: Tertio Millenio Adveniente. Carta de Juan Pablo II para la preparación del JUBILEO del AÑO 2000

UR: Unitatis Redintegratio. Decreto para la unidad de los cristianos (Concilio Vaticano II)

IM: Incarnationis Misterium. Bula pontificia para la proclamación del Año Jubilar,

RM: Redentoris Mater. Encíclica de Juan Pablo II sobre la Bienaventurada Virgen María

LG: Lumen Gentium. Constitución dogmática sobre la Iglesia: (Concilio Vaticano II)

SRS: Sollicitudo Rei Socialis. Encíclica de Juan Pablo II sobre la preocupación social de la Iglesia

AA: Apostolicam Actuositaten. Decreto sobre el apostolado de los seglares. (Concilio Vaticano II)

CA: Centessimus Annus. Encíclica de Juan Pablo II en el Centenario de la Rerum Novarum.

VS: Veritatis Splendor. Encíclica de Juan Pablo II sobre algunas cuestiones fundamentales de la enseñanza moral de la Iglesia.